Sábado, 19 Septiembre 2015 20:27

Alucinaciones

Escrito por  Dra. Nancy Alvarado
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Nombrado como Síndrome de Charles Bonnet (SCB) se observa de forma más frecuente en pacientes con degeneración macular relacionada a la edad avanzada (DMAE) y en pacientes con grandes defectos del campo visual. 

Está asociado a lesiones de cualquier segmento de la vía visual, es  decir desde la retina a nivel del globo ocular, nervio óptico en sus diferentes porciones hasta la corteza visual en los lóbulos occipitales del cerebro.

Este síndrome, afecta a personas mentalmente sanas, con una pérdida visual, a menudo, importante. Dichas personas experimentan recurrentes alucinaciones visuales, vivas y complejas. 

Las alucinaciones generalmente se detienen cuando el paciente realiza movimientos oculares. Otra de las características de esas alucinaciones, es que los personajes u objetos son de menor tamaño que lo normal. 

Quienes padecen este síndrome, entienden que las alucinaciones no son reales, y que solamente son visuales, no afectando ninguno de los otros sentidos, Ej.: audición, olfato o gusto. 

Estimar el predominio exacto de este síndrome, es una tarea difícil, debido a que las personas temen admitir tales alucinaciones para no ser tratados como dementes. Quienes sufren de SCB pueden experimentar una gran variedad de alucinaciones. Las imágenes de patrones coloreados complejos y de gente son las más comunes, seguido por los animales, las plantas o los árboles y los objetos inanimados. 

El Síndrome Charles Bonnet 

EN el año 1759 Charles Bonnet científico de la época que describió por primera vez  los fenómenos de partenogénesis y la fotosíntesis. 

Bonnet creía que las alucinaciones visuales daban pistas importantes sobre el funcionamiento del cerebro, la comunidad médica decidió honrar a Charles Bonnet, con la denominación de Síndrome de Charles Bonnet (CBS), a fin de reflejar el hecho de que Bonnet había sido la primera persona en darse cuenta de que las alucinaciones visuales en las patologías oculares eran algo bastante diferente a las alucinaciones visuales que se dan en las enfermedad mentales y en la Enfermedad de Alzheimer. 

Dicho de otra manera, Charles Bonnet fue la primera persona en señalar que usted podría tener alucinaciones visuales y ser, en todo lo demás, absolutamente normal. El primer caso que Bonnet describió era un paciente cuya visión  se deterioró a la edad de 89 ya no podía leer, porque había perdido la visión central, pero conservando la visión periférica.

En ese estado, de repente, desarrolló una serie de alucinaciones, que van desde formas simples a complejas. Las alucinaciones más simples que describió eran el de una infinidad de partículas atómicas girando y haciendo remolinos alrededor de su campo de visión.

También tuvo alucinaciones de líneas simples y puntos, manchas de colores y patrones geométricos. Estos podrían ser de mampostería donde podía ver el detalle del mortero alrededor de cada ladrillo; los patrones de tréboles que cubren los muebles y las mesas y los patrones de matrices.

También vio objetos más complejos. Uno de los más comunes que vio fue una versión suiza de la Hiladora Jenny, una especie de dispositivo giratorio mecánico. Vio figuras en su habitación generalmente mujeres vestidas con elaborados trajes de seda, pero, extrañamente, llevando mesas boca abajo o ataúdes en la cabeza.

Mirando por la ventana podía ver palomas que podían ser de tamaño normal o un poco más grande de lo normal, y bandadas de alondras.

Vio un tiro de caballos y a su conductor que de pronto creció hasta alcanzar proporciones monstruosas --del tamaño de la casa de enfrente-- y en la fuente frente a su ventana vio una procesión de figuras vestidas con lúgubres colores grises marchando por el camino. 

En su habitación las paredes se transformaban, quedando adornadas con pinturas en hermosos marcos dorados, paisajes, retratos --cosas que antes no había visto nunca.

En cualquier clínica de oftalmología en todo el mundo, se pueden oír historias similares a esta descrita hace muchos años. No todos los pacientes tendrán una gama completa de alucinaciones. 

Algunos sólo tienen las sencillas, mientras que otros tendrán una mezcla de ideas simples y complejas.

Los pacientes describen hoy en día coches circulando, no a los carros, pero podrán ser autobuses o camiones o coches de niños, quizá. Los mismos patrones de rejilla vuelven a aparecer, y los mismos ladrillos y enrejados descritos por el primer paciente reportado por Bonnet. 

Hoy sabemos que es muy común ver rostros en las alucinaciones y que las caras se verán de alguna manera distorsionadas, tal vez con ojos prominentes o haciendo muecas y quizá retorciéndose.

El aspecto general puede ser grotesco o como el de una gárgola. También sabemos de la existencia de alucinaciones de texto o de cadenas de letras cuando un paciente nos describe que ha visto una palabra corta o a veces una oración o solo letras. 

Curiosamente, cuando intentan leerla nunca entienden lo que le dice la palabra. A veces nos encontramos con que las fuentes tipográficas no son fuentes tipográficas en absoluto, que sólo parecen ser como las letras en lugar de verdaderas letras.

En pacientes con pérdida visual moderada, cerca de un diez por ciento tendrá SCB. Entre las personas con pérdida de visión más severa aumentará hasta un 50 o 60 por ciento de los pacientes. 

De las personas con DMAE en el Reino Unido, una estimación conservadora sería que entre 20.000 y 100.000 pacientes han tenido, están teniendo o tendrán SCB en el futuro. Según algunas teorías, las personas experimentan las mismas alucinaciones vividas por nuestros antepasados prehistóricos.

Estas teorías vienen sugeridas por la existencia de pinturas basadas en cuadrículas, tableros de ajedrez y lo que nosotros llamaríamos patrones-ladrillo que se encuentran en las paredes de las cuevas paleolíticas.

No hay una respuesta completa para esto, pero una explicación parcial puede ser que a partir del momento en que abrimos los ojos, las células nerviosas de la retina envían un flujo constante de impulsos a lo largo de las vías visuales, que pasan a las zonas visuales del cerebro.

Si la retina está dañada, o incluso si nos vendamos los ojos, esta corriente de impulsos obviamente se reduce. Paradójicamente, la respuesta del cerebro no es reducir, sino más bien incrementar el trabajo de las células.

Sabemos a partir de experimentos de exploración del cerebro que es este aumento de la actividad de las células lo que causa las alucinaciones visuales. El tipo de alucinaciones depende de dónde se encuentran esos incrementos.

Si los incrementos se localizan en la zona del área visual del cerebro utilizada para procesar y ver los colores, la alucinación serán colores. Si está en el área del cerebro que se utiliza para procesar o ver los objetos, la alucinación será un objeto. 

Si el incremento se produce en el área del cerebro que se utiliza para procesar o ver las caras, usted tendrá una alucinación de un rostro. La razón por la que las alucinaciones hoy en día son las mismas que en tiempos de Bonnet hace 250 años, y tal vez que en tiempos de los hombres prehistóricos, es que todas las áreas visuales de nuestros cerebros se organizan de manera similar, con el mismo tipo de especialización.

Todos tenemos un área del color, un área de la cara y un área de objetos. El incremento de la actividad en cada uno de nosotros dará lugar al mismo tipo de experiencia. Hay algunas incógnitas persistentes e importantes, una de ellas es por qué sólo una proporción de los pacientes con distrofia macular sufre alucinaciones.

Del mismo modo, no sabemos por qué los pacientes más jóvenes con distrofia macular son mucho menos propensos a tener SCB que los más mayores (los que tienen DMAE).

Otro factor que no está claro es por qué determinadas circunstancias hacen muy probable que se provoquen alucinaciones visuales que parecen no tener nada que ver con patologías oculares.

Por ejemplo, si usted tiene atrofia macular y tiene la mala suerte de tener dolor de pecho, o infección de las vías urinarias, es particularmente probable que como propina vaya a tener alucinaciones visuales.

Puede ser que algunas personas tengan un gran incremento de la actividad, mientras que otras sólo tengan un pequeño incremento de la actividad después de esa pérdida. Quizá sean los pacientes que sufren los grandes incrementos los que sufrirán la SCB. Incluso es posible que exista un factor completamente diferente que aún tenemos que descubrir.

¿Qué se puede hacer para tratar la CBS? Tal vez los puntos clave en el tratamiento son la información y la tranquilidad. Las alucinaciones visuales en las patologías oculares son la respuesta normal del cerebro a la empobrecida percepción visual. 

Si no lo sabe, y de repente comienza a ver delante suyo una cara grotesca con los ojos saltones o una mujer con una mesa boca abajo sobre su cabeza, ¿cómo no pensar, o bien que se está volviendo loco o que está en las primeras etapas de la enfermedad de Alzheimer, o en uno de los muchos otros tipos de demencia?

El sesenta por ciento de estos pacientes teme que si le cuenta a alguien lo que está viendo, pensaran que se están volviendo locos, o que tenían demencia. 

La información es claramente muy importante y es parte de nuestro papel  el educar a los pacientes sobre la posibilidad de tener alucinaciones visuales. Esto también significa educar a la comunidad más amplia de pacientes con patologías oculares junto con los oftalmólogos y todos los profesionales que se ocupan de las personas con discapacidad visual.

Todo el mundo debe ser consciente de este problema, de modo que no haya un estigma asociado a tener alucinaciones visuales. El segundo aspecto del comienzo del tratamiento es el de la tranquilidad. Sabemos que la evolución de la SCB tiende a la mejoría.

El 60 por ciento de los pacientes mejorará 18 meses después del comienzo de sus alucinaciones. Normalmente (como en la historia descrita por Bonnet), se produce un deterioro de la visión, seguido a los pocos días, una semana o tal vez meses, de una repentina aparición de alucinaciones.

Estas pueden ser muy angustiadoras y frecuentes al principio, pero la situación mejora poco a poco, y su frecuencia irá disminuyendo. Pasados 18 meses, las alucinaciones o bien son esporádica o se han detenido por completo, y esta información puede ser tranquilizadora para el paciente.

¿Qué medidas concretas podemos aconsejar que tomen los pacientes para detener las alucinaciones? Un planteamiento práctico fue descrito por primera vez por el propio paciente descrito por Bonnet, él Descubrió que si estaba alucinando y movía los ojos hacia la derecha, la alucinación desaparecía durante unos momentos, más o menos. 

Esto puede que no funcione en todos los pacientes, y no importa si se trata de mover los ojos a la izquierda o a la derecha, pero algún tipo de estrategia de movimiento de los ojos puede hacer que las alucinaciones desaparezcan, al menos por un breve período.

Otro método se refiere a un estado del cerebro que parece estar asociado con las alucinaciones. Las alucinaciones SCB tienden a producirse en un estado de descanso sosegado, como cuando estamos sentados escuchando la radio, o después de una comida.

No sucede cuando damos una cabezada: sucede en un estado tranquilo. Es un estado particular del cerebro que parece ser particularmente favorable a las alucinaciones. Si usted puede salir de ese estado de alguna manera, las alucinaciones pueden disminuir, tal vez levantándose, tomando una taza de té, saliendo o distrayéndose de alguna manera. No sirve para todos los que las padecen, pero funciona para algunos.

 Por último, un tratamiento lógico es abordar la causa fundamental, mediante el aumento de los impulsos nerviosos de la retina, dándole más luz. Si usted está en penumbra, puede aumentar la luz ambiental pasando a un entorno luminoso. Esto no parece ayudar a algunos pacientes.

 Hay al menos tres diferentes clases de medicamentos que sabemos que pueden disminuir las alucinaciones visuales de algunas personas. Sin embargo, no existe un tratamiento mágico. Este tipo de medicamentos son medicamentos usados para tratar la epilepsia y la demencia, aunque, como se mencionó anteriormente, las alucinaciones SCB no tienen nada que ver con la demencia o la enfermedad mental.

Una situación bastante incómoda puede surgir debido a que el paciente puede llegar a tomar la medicación prescrita para tratar las alucinaciones pero luego sufrir los efectos secundarios de la medicación y, aún así, tener alucinaciones. Una vez más, hay varias clases de fármacos que son particularmente propensos a causar alucinaciones visuales.

Suelen ser una cierto tipo de antidepresivos, un tipo de fármacos contra la indigestión y algunos tipos de fármacos utilizados para tratar la inestabilidad vesical. Es importante, pues, negociar con quien receta para ver si hay una alternativa que pudiera ser utilizada mejor, y para evaluar los riesgos y beneficios.

 

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